Anamnesis para entrenadores personales: qué preguntar antes del primer entrenamiento
Las preguntas que no pueden faltar en la anamnesis de tu alumno — objetivos, historial, rutina y señales de alerta — y cómo usarlas para armar la rutina.
La anamnesis es la primera conversación estructurada con un alumno nuevo. Es la que te dice por dónde empezar, qué evitar y cuándo derivar a otro profesional. Saltarte esta etapa — o hacerla de memoria en la charla de la primera sesión — es la forma más rápida de prescribir mal.
Estos son los bloques de preguntas que no pueden faltar y cómo usar cada respuesta.
1. Datos básicos
- Nombre, edad, contacto y contacto de emergencia;
- Peso y altura (o déjalo para la evaluación física);
- Profesión y rutina laboral (sentado, de pie, turnos).
La rutina laboral dice mucho sobre postura, nivel de cansancio y horarios posibles.
2. Objetivo
Pregunta de forma abierta y después pide que el alumno sea específico:
- ¿Qué quieres lograr con el entrenamiento?
- ¿En cuánto tiempo esperas ver resultados?
- ¿Lo intentaste antes? ¿Qué funcionó y qué no?
"Bajar de peso" es un comienzo. "Volver a correr 5 km sin dolor de rodilla antes de marzo" es un objetivo con el que puedes armar un plan por fases.
3. Historial de salud y señales de alerta
Esta es la parte más importante. Pregunta, por ejemplo:
- ¿Algún médico te dijo que tienes un problema cardíaco o de presión arterial?
- ¿Sientes dolor en el pecho, falta de aire desproporcionada o mareos al hacer esfuerzo?
- ¿Tienes alguna enfermedad crónica, estás en tratamiento o tomas medicación continua?
- ¿Tienes o tuviste lesiones, cirugías o dolores articulares?
- (Para alumnas) ¿Estás embarazada o tuviste un parto recientemente?
Los cuestionarios de aptitud para la actividad física, como el PAR-Q, son una buena base para esta etapa. Si alguna respuesta indica riesgo, lo correcto es pedir el alta médica antes de empezar — y dejarlo registrado.
4. Historial de entrenamiento
- ¿Ya entrenaste musculación, running u otra disciplina? ¿Durante cuánto tiempo?
- ¿Cuántas veces por semana entrenas hoy?
- ¿Qué ejercicios te gustan y cuáles odias?
El gusto cuenta: el alumno que odia su rutina no se queda.
5. Rutina y hábitos
- ¿Cuántos días y horarios tienes disponibles de verdad?
- ¿Cómo están tu sueño y tu nivel de estrés?
- ¿Practicas otra actividad (fútbol, bici, clases) durante la semana?
Esto define un volumen realista. Un plan de 5 días para alguien que solo puede ir 3 es un plan que va a fallar.
Cómo convertir la anamnesis en entrenamiento
Con las respuestas en mano, puedes decidir:
- Si puede empezar o necesita alta médica;
- El punto de partida — volumen e intensidad de la primera fase;
- Qué adaptar por lesiones, dolores o limitaciones;
- La primera meta medible, que vas a seguir en la evaluación física.
Guarda todo en un solo lugar
La anamnesis en papel se pierde. Y justo cuando el alumno vuelve de una lesión, seis meses después, es cuando la necesitas. Mantén la anamnesis junto a la evaluación física y al historial de entrenamientos de cada alumno.
En Trainer Fácil pides la evaluación desde la app y el propio alumno completa datos personales, medidas, fotos e historial de salud en pocos minutos — todo queda guardado en su perfil, listo para comparar con la próxima evaluación.
Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación médica. Ante cualquier señal de riesgo, deriva al alumno a un médico antes de empezar a entrenar.